La creatividad sin control del dinero es vivir instalado en el riesgo.
Si no sabes cuánto facturas, cuánto gastas o qué margen real te queda, tu negocio está a oscuras.
Llevar un control mínimo de ingresos, costes y beneficios no es opcional: es imprescindible para tomar decisiones con criterio y no vivir al borde del colapso.
Desde mi experiencia:
Durante años llevé la gestión económica de mi taller y mi tienda, incluso con equipo a cargo. Saber leer mis cifras me permitió ajustar colecciones, replantear precios y sostener el negocio incluso en épocas de crisis.
Mi consejo:
No necesitas ser experta en Excel, pero sí saber qué números mandan en tu negocio.

